El BCE ha pedido al Gobierno que “reconsidere” las modificaciones aprobadas por Consejo de Ministros con las que se suavizan las condiciones financieras de las fundaciones bancarias, algo que afecta a Kutxabank, Unicaja e Ibercaja. El Ejecutivo propuso en un real decreto que las fundaciones destinaran como mininos el 30% de los dividendos a un fondo de reserva en lugar del 50% que estaba estipulado. También retrasó de cinco a ocho años el plazo para dotar el fondo. El BCE dice que va contra el espíritu de la reforma financiera.