La Audiencia Nacional no tuvo dudas: aquello era un pacto para “acaparar el abono de una importante indemnización”. El 10 de abril de 2008 MC Mutual despidió a uno de sus altos directivos alegando “falta de confianza”. Le pagó una indemnización de 610.000 euros, que abonó con cargo a las cotizaciones a la Seguridad Social que gestionan todas las mutuas, es decir, con dinero público. ¿Se fue a la calle el directivo? No: fue contratado de nuevo en la misma mutua solo cuatro días después, pero en otro puesto.