La devaluación del bolívar anunciada este miércoles pasará una factura desigual a las empresas españolas que operan en Venezuela, pero tendrá un impacto menor que en anteriores ocasiones. Llueve sobre mojado y el peso de Venezuela en las cuentas de resultados y los balances de las empresas españolas se había ido reduciendo considerablemente como consecuencia de las sucesivas devaluaciones que han llevado al bolívar a perder el 99% de su valor en poco más de siete años, desde que en enero de 2010 Hugo Chávez devaluó un 50% la moneda. Desde entonces, el cambio ha pasado de 2,15 a 2.010 bolívares por cada dólar.