Por regiones, los daños más elevados según las estimaciones del sector se han producido en la Meseta norte (Palencia, Valladolid, Salamanca, Zamora, Soria, Segovia y la zona sur de Burgos), con pérdidas que van desde el 80% hasta prácticamente la desaparición total de la cosecha. En algunas explotaciones, ya han entrado las máquinas para destinar el cultivo como forraje de los animales. Castilla y León concentra la mitad de la cosecha nacional. En Extremadura, Castilla — La Mancha y zonas de Aragón y Navarra el nivel de pérdidas se estima entre un 30% y un 50%. Por último, en Andalucía, donde se obtiene la mayor parte de la producción de trigo duro, las condiciones climatológicas han sido favorables durante todo el año (con la excepción de los últimos meses), por lo que la caída de la producción ronda el 15%. Una situación similar ha sido la de Cataluña. Por parte de Agroseguro ya se está llevando a cabo las peritaciones y se han comenzado a realizar los primeros pagos.