La solución adoptada por el MUR para el Popular hizo perder todo su dinero a los accionistas. El pánico a que eso ocurra aleja a los inversores de bancos con problemas. Esa huida, unida al juego de los bajistas, que apuestan a que la acción caiga, es un baldón. En esas circunstancias, Liberbank no encuentra un respiro y encaja su décima caída en Bolsa seguida. El pasado viernes, las acciones cerraron en 1,145 euros. Una semana después, a 0,680, un 37,6% menos. En las 10 jornadas, la caída se eleva al 43,8%. Podía haber sido peor, puesto que la acción ha llegado a marcar un mínimo de 0,516 euros, menos de la mitad del valor del pasado viernes. Y eso que la cúpula de la entidad y sus grandes socios están realizando muestras de confianza con compras de acciones.