Europa observa con inquietud cómo una buena parte de la llamada economía colaborativa escapa a las reglas. El Parlamento Europeo ha pedido este jueves medidas comunes para evitar abusos y garantizar que las normas laborales, fiscales y de protección al consumidor se aplican también a fenómenos como Uber, Airbnb o Deliveroo. Sin dar nombres, los eurodiputados advierten de que este modelo “puede desembocar en situaciones de precariedad”, aunque también piden evitar trabas a la actividad que generan. La Comisión Europea estudia nuevas directrices para el sector de alojamientos turísticos.