Un juzgado mercantil de Madrid ha rechazado la demanda por competencia desleal y violación de las normas de transporte que la Federación Profesional del Taxi de Madrid había interpuesto contra Cabify, al no haber podido demostrar los taxistas que la empresa haya inducido a sus conductores con licencia VTC (coches de alquiler con chófer) a cometer infracción alguna, como el captar clientes por la calle. El fallo indica que las normas invocadas para sustentar la presunta competencia desleal «no imponen ninguna obligación a las empresas (…) sino directamente a los titulares de las licencias VTC». El juez, no obstante, admite la existencia de lagunas legales para valorar el funcionamiento de estas plataformas de intermediación en los servicios de transporte discrecional de viajeros.