Emilio Saracho, el que fuera presidente del Banco Popular hasta su intervención por las autoridades europeas el pasado 7 de junio, no reclamará su indemnización. Según el contrato que firmó Saracho con los responsables del Popular cuando le ficharon en febrero pasado, tenía derecho a cobrar cuatro millones al entrar, 1,1 millones al año y otros cuatro al dejar el cargo.