La eurozona ha estado a punto de ser golpeada. Diversas opciones políticas, de forma destacada la encabezada por Marie Le Pen en Francia, incorporaban en sus propuestas el abandono del euro y la recuperación de sus monedas nacionales. Esas propuestas respaldadas por un número respetable de ciudadanos coincidían con la apertura del proceso de negociación del Brexit que habrá de conducir al abandono por parte de la segunda economía más importante de Europa de las instituciones comunitarias. Junto a esas amenazas nacionales, algunas decisiones del presidente de EE UU no están inspiradas por el respeto a la UE o por el correspondiente a las relaciones multilaterales que han presidido la escena económica y financiera internacional en los últimos años.