China revisará la exposición de sus bancos a determinadas empresas después de la compra masiva de bonos y préstamos que han realizado en el último año. El objetivo son grandes gigantes privados que han gastado miles de millones de euros en adquisiciones en el extranjero como Wanda, Fosun, HNA o Anbang, según informó Bloomberg. Es un paso más de las autoridades para garantizar que no haya sustos de última hora en un año políticamente clave en el gigante asiático, marcado por el relevo de gran parte de la cúpula dirigente del país este otoño.