El consejo de administración del Popular solicitó la intervención al Banco Central Europeo (BCE) el martes 6 de junio. Ante la sangría de liquidez, estaban seguros de que el día 7 no podrían atender las enormes peticiones de dinero que estaban recibiendo en las oficinas, en la banca telefónica y a través de la web, según fuentes del mercado conocedoras de la situación. El viernes 2 de junio y el lunes 5, las retiradas fueron de unos 2.000 millones de euros diarios. Y la cantidad se elevó todavía más el martes 6 de junio.