Lo dijo la ministra de Empleo, la gran Fátima Báñez, además de que tenían que subir los salarios: se está produciendo una recuperación “integradora”. Recuperación integradora, declaró en una de sus intervenciones facilonas. Todo lo contrario: la tradicional dualidad de la sociedad española, acrecentada en la década de crisis económica, se está acentuando en la recuperación, que hasta ahora no es nada inclusiva. Y ello tiene mucho que ver con el incremento de la precarización estructural del mercado de trabajo (condiciones y sueldos), fruto de la reforma laboral que comandó Báñez.

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