Una victoria para Google en el corazón de Europa, en el país que arrastra la reputación de ahuyentar a las multinacionales con impuestos y regulaciones. La Justicia francesa exoneró este miércoles al gigante californiano del pago de 1.100 millones de euros en impuestos atrasados que las autoridades fiscales le reclamaban. El Tribunal Administrativo de París dictaminó que la filial europea de Google, con sede en Irlanda, no tenía por qué pagar impuestos en Francia durante el periodo de 2005 y 2010, como exigía la Hacienda de este país.