Exportadores un poco menos aventureros

La España que —en términos macroeconómicos— ha dejado atrás la crisis tiene aún varios puntos negros en su debe: la elevadísima tasa de paro (que más que duplica la de 2008), el aumento de la desigualdad y la precariedad del mercado de trabajo. Pero en los que tiene en su haber brilla con especial fulgor el auge de las exportaciones, que han servido de refugio primero y motor después para las empresas españolas. Según el Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para EL PAÍS, el ímpetu de las firmas españolas por internacionalizarse sigue fuerte: por primera vez, seis de cada diez directivos encuestados afirman que su compañía factura más de un 5% de sus ingresos fuera del país.

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