El crédito a empresas europeas con baja solvencia ya supera el de todo 2016. La sobreabundancia de liquidez reduce la exigencia de garantías de los inversores. Leer
Las normas parecían claras. Tras la indignación por cómo los contribuyentes de la UE tuvieron que pagar el coste de los rescates bancarios durante la crisis financiera, serían los accionistas y los acreedores los que harían frente, dentro de lo posible, a nuevas entidades fallidas. Leer