La palabra que utiliza el Ministerio de Economía es “normalizar” el comportamiento de los salarios. La traducción de esta ambigua expresión para hablar de lo que cree que debe pasar con los sueldos en el futuro más próximo, apuntan fuentes de este departamento, es llegar a un punto de equilibrio entre creación de empleo y subidas de salarios, en el que la primera opción tenga preferencia. Es decir, en un país que todavía tiene una tasa de paro del 17,2% y con casi dos millones de puestos de trabajo menos que en 2007, eso supone que todavía no ha llegado el momento de importantes incrementos de sueldos.