El consejero delegado de Tesla, Elon Musk, hizo circular el domingo entre la plantilla una comunicación en la que advertía de un posible sabotaje desde dentro de la compañía por parte de un empleado. Unas horas después emitió un nuevo mensaje en el que volvía a hacer referencia indirecta al incidente, al comentar un incendio que sufrió durante el fin de semana la línea de producción del Model 3.