La filial española del gigante estadounidense de las oficinas de coworking WeWork se encontraba con problemas de liquidez en 2019, según reconoce la empresa en las cuentas de ese ejercicio, recientemente depositadas en el Registro Mercantil. La joven empresa perdió 10,1 millones de euros ese año, que se sumaron a los 7,2 millones de pérdidas de 2018.