Volkswagen está al borde de tirar la toalla con el diésel en Estados Unidos. Herbert Diess, consejero delegado de la marca alemana, admitió recientemente que no le ve futuro y con ello puso fin a un año de especulaciones por el escándalo de las emisiones. La decisión afecta también a Audi, con una excepción: la versión turbodiésel del todocamino Q7, que llegará al mercado cuando la empresa vea la crisis por el espejo retrovisor. Es un vehículo que cubrirá un segmento muy determinado.