El caso de Wawrinka, como los de otros talentos tardíos, desde Morgan Freeman a José Saramago, da la razón a los que piensan que nunca es tarde para triunfar profesionalmente. «El éxito puede llegar en cualquier momento, y hay personas que necesitan más tiempo para madurar su talento que otros», señala Pilar Jericó, presidenta de Be-Up. Luis Colmenero, coach y autor de la marca Coachingümer, habla de la existencia de un «talento contenido» que dormita en el interior de algunas personas. «Saben que transportan un petate repleto de habilidades, facultades y actitudes, y de la capacidad para desarrollarlas. Cuando perciben que se dan las circunstancias adecuadas, se produce la explosión».