El dinero destapado por el fisco tras revisar a multinacionales sube un 50%

El 30 de junio del año pasado una treintena de funcionarios de la Agencia Tributaria irrumpió en la planta 26 de la Torre Picasso, donde está la sede de Google en España. Buscaban indicios de fraude fiscal tras analizar las cuentas de la compañía y comprobar que la filial española del gigante tecnológico apenas pagaba impuestos a pesar de obtener ingresos millonarios en nuestro país. Aunque desde Google insisten en que cumplen escrupulosamente la legislación fiscal y niegan cualquier atisbo de fraude, lo cierto es que este tipo de corporaciones está bajo el foco de las autoridades tributarias europeas por sus agresivas estrategias para reducir su factura fiscal.

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