La opa de BBVA, Muface y la importancia del precio

La iniciativa hostil sobre Sabadell, y la sanidad de los funcionarios han escrito su desenlace por la cantidad puesta encima de la mesa.

Si BBVA hubiera ofrecido un precio «sustancialmente» mayor al que fijó en su opa contra Sabadell, la operación podría haber salido adelante, dijo Josep Oliu, presidente de Sabadell.

El mensaje recuerda a lo que ocurrió con el seguro de salud de los funcionarios de Muface, donde el precio inicial, y sus subidas posteriores para evitar el rechazo, fue también determinante.

Es complicado hacer comparaciones entre las dos situaciones muy diferentes, pero es evidente la fuerte tensión que se ha vivido en los dos procesos, que se han prolongado meses.

BBVA fijó un precio y luego mejoró su oferta al subirla un 10% para hacerla más atractiva. Muface elevó en varias ocasiones el precio del seguro de los funcionarios, hasta llegar al 41% en tres años.

La opa ha afectado en total a casi un millón de accionistas: 720.000 de BBVA y alrededor de 200.000 de Sabadell. Todos han seguido con enorme interés el día a día de la oferta lanzada por el banco presidido por Carlos Torres.

Los funcionarios de Muface suman 1,5 millones que siguieron con gran incertidumbre las dificultades para encontrar aseguradora dispuesta a cubrir su asistencia sanitaria.

Los dos procesos han pasado por la mesa del Consejo de Ministros, que aprobó la opa condicionada a la autonomía de Sabadell -por lo menos durante tres años- y dio el visto bueno a las licitaciones de Muface, que en el tiempo de descuento lograron la adhesión de Adeslas y Asisa.

Diferentes integrantes del Gobierno, sindicatos, asociaciones, patronales e instituciones civiles han reivindicado también la defensa de sus intereses en ambos procesos.

Al final, la mayor parte de los accionistas de Sabadell han logrado su objetivo para que el banco siga adelante en solitario y los de BBVA han visto frustrado el proyecto del banco para aumentar su tamaño al integrar a la entidad vallesana.

El caso de Muface se resolvió al lograr un punto de encuentro, aunque DKV quedó fuera de la ecuación al considerar que la subida del precio fijada por Muface era insuficiente.

Las aguas vuelven a su cauce, pero quedan flecos por resolver en los tribunales.

BBVA ha recurrido ante del Tribunal Supremo las condiciones que le impuso el Gobierno para autorizar la opa, y DKV y Asisa reclaman por vía judicial a la Administración la restitución de las pérdidas que tuvieron en los tres últimos años por la cobertura sanitaria de los funcionarios.