Invertir en deporte, un escudo en tiempos de crisis

La inversión en clubes y competiciones deportivas ha dejado de apoyarse en el capricho de un magnate o la búsqueda de un impacto inmediato. El sector ha ampliado y diversificado su base de inversores, que abarca desde particulares de muy alto patrimonio, family offices y fondos soberanos, hasta vehículos de capital privado. Una entrada de recursos gestionada por profesionales que ha acelerado la evolución del ecosistema, al tiempo que ha mejorado la gobernanza, la eficiencia operativa y las oportunidades de creación de valor.

El atractivo de un negocio que conjuga la escasez de activos disponibles con la lealtad de una amplia base de seguidores es analizado por Deutsche Bank en el informe Sports investing: big league opportunities, en el que la entidad disecciona las oportunidades y características de la inversión en deportes profesionales, con especial atención a las grandes ligas norteamericanas y a la Premier League inglesa.

El banco alemán destaca que el valor de los equipos deportivos profesionales estadounidenses, en especial los de fútbol americano (NFL), baloncesto (NBA), béisbol (MLB) y hockey (NHL), así como los clubes de la competición futbolística inglesa, ha aumentado a una tasa anual que oscila entre el 12,8% y el 16% en las últimas décadas. Esta evaluación se mantiene en épocas de crisis, lo que las convierte en un escudo financiero en tiempos de incertidumbre.

Exclusividad

Los expertos de la entidad germana señalan que entre los principales atractivos para entrar en los equipos profesionales, en comparación con otras inversiones, se sitúa su exclusividad. Las franquicias son limitadas, al sumar 124 clubes en las grandes competiciones estadounidenses y apenas 20 en la Premier. Además, tienen altas barreras regulatorias de entrada. Por ello, la apuesta suele ser a largo plazo, aunque cuentan con el soporte de los ingresos recurrentes por los derechos de retransmisión y patrocinios, que ofrecen estabilidad y baja sensibilidad a los cambios de ciclo económico.

Esta situación ha provocado un incremento de la cotización de las franquicias en las dos últimas décadas, ya que antes las operaciones de compraventa eran poco frecuentes. Fuentes del sector indican que el valor de los equipos de la NFL supera los 6.000 millones de dólares (apróximadamente 5.236 millones de euros), por los 4.000 millones de dólares de la NBA, los 2.000 millones de la MLB o los 1.000 millones de la NHL.

En el caso de los costes, las ligas deportivas estadounidenses mantienen estructuras protegidas por medio de acuerdos colectivos con los sindicatos de jugadores de entre cinco y diez años de duración que regulan aspectos clave como los límites salariales, la distribución de ingresos y la remuneración garantizada de los jugadores.

Esta certidumbre, unida a los ingresos recurrentes, ha despertado el interés de los inversores. Deutsche Bank recalca que aunque las adquisiciones completas son costosas y están reguladas, las estructuras basadas en consorcios o la entrada a través de fondos ofrecen opciones más accesibles y diversificadas.

Inversores

De este modo, la ruta predominante de entrada en el sector es a través del capital riesgo, que abarca desde acuerdos de compra de las franquicias norteamericanas consolidadas, que ofrecen la perspectiva de una apreciación del valor a largo plazo, hasta mayores oportunidades de crecimiento en la Premier inglesa y en la industria deportiva en general relacionadas con productos, plataformas de streaming y medios de comunicación.

Otra vía es la del capital privado con deuda, que permite generar ingresos contractuales estables y ofrecer una mayor protección frente a pérdidas, si bien el potencial de rentabilidad es más limitado y los inversores están expuestos al riesgo de impago del prestatario y a la iliquidez, indican los expertos de la entidad alemana.

La propiedad directa y total de equipos se mantiene como la forma más prestigiosa de inversión en el ámbito deportivo. Sin embargo, el aumento en la valoración de las franquicias ha hecho que estas adquisiciones resulten cada vez más costosas. Por ello, las estructuras de propiedad en consorcio (denominadas club deals) son cada vez más frecuentes, especialmente en el caso de activos premium, al agrupar a family offices, individuos de patrimonio neto ultraelevado y fondos soberanos. A diferencia de los fondos tradicionales de capital privado, estos club deals ofrecen una exposición directa a un equipo, mercado y liga específicos, en lugar de a una cartera diversificada de fondos.

El informe concluye que los resultados varían en función de la estructura de la competición, el tamaño del mercado, la fortaleza de la marca, el aprovechamiento del estadio, la estrategia de los propietarios y la valoración inicial. Al ser una carrera de fondo, el éxito de la inversión depende cada vez más del acie

Aficionados y estadios, claves en los ingresos

Mientras que los derechos de retransmisión son ingresos directos y estables y los patrocinios incorporan a socios corporativos, la interacción con los aficionados se centra en establecer relaciones de primera mano que permiten reducir la dependencia de intermediarios, reforzar la fidelización y crear nuevas oportunidades de monetización, así como la captación de datos valiosos en términos de márketing.

Por su parte, las ganancias por día de partido representan alrededor del 17% de las entradas anuales en la NFL, el 26% en la NBA, el 31% de la MLB o el 44% de la NHL. En el caso de los clubes de la Premier League suponen el 14% de la facturación.

Las instalaciones modernas también generan más oportunidades. Los conciertos, conferencias, eventos corporativos y otras actividades mejoran la utilización de los activos, mientras que los naming rights, el patrocinio, la publicidad digital y las alianzas tecnológicas generan recursos adicionales mediante contratos plurianuales.

rto en la selección de activos y de la capacidad para identificar organizaciones capaces de mantener el crecimiento de los ingresos, así como de monetizar la vinculación de los aficionados a nivel mundial.