El Departamento de Justicia de Estados Unidos pasa a la acción contra el fabricante de coches Fiat Chrysler Automobiles, al formalizar una demanda en la que acusa a la multinacional de haber instalado sin autorización un programa que permitía falsear las pruebas de emisiones en algunos modelos equipados con motores diésel de tres litros. Hay 104.000 vehículos afectados, que se vendieron desde 2014. La acciones de la compañía caen un 3%.