Hoy comienza una nueva etapa en el socialismo español. Ello es importante no sólo para los que se reclaman de esa ideología sino para todos los ciudadanos, dada la centralidad que el PSOE ha jugado en las cuatro décadas de democracia española. Más allá de los asuntos económicos coyunturales y de los problemas orgánicos, tendrá que actualizar su proyecto ideológico y estratégico, no abordado desde la Conferencia Política de 2013, siendo Rubalcaba el secretario general.