
La Abanca de hoy nada tiene que ver con la de 2014, cuando la heredera de NCG Banco pasó a estar controlada por Juan Carlos Escotet y adquirió la identidad actual. En estos diez años se ha aplicado un profundo proceso de transformación que el equipo directivo califica de «exitoso» y que ha impulsado con fuerza el crecimiento de la entidad. De cara al futuro, no obstante, más que perseguir grandes conquistas, el grupo se focalizará en afianzar los logros conseguidos.
Después de dar por alcanzados los propósitos previstos para el periodo 2020-2024, Abanca apuesta por una estrategia conservadora para los próximos años. Así puede constatarse en los cuatro puntos del nuevo plan que Francisco Botas, consejero delegado
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