
La entidad eleva su volumen de negocio a los 136.000 millones de euros, con un crecimiento por encima de la media del mercado (6,1%), y sitúa su rentabilidad sobre activos tangibles (ROTE) en el 15,1%
Abanca ha cerrado 2025 con un beneficio atribuido de 902 millones de euros, que los responsables de la entidad han calificado de «plenamente satisfactorio» al alcanzar los objetivos marcados en su plan estratégico. Esas ganancias suponen un 25% menos que los 1.203 millones del año pasado, cuando contabilizó la integración de Eurobic (su badwill). Descontado ese efecto contable, el presidente del banco, Juan Carlos Escotet, ha asegurado que supera los del año pasado.
Abanca ha superado los 136.000 millones de euros de volumen de negocio, lo que supone un crecimiento del 6,1%, por encima de la media del mercado, según ha resaltado su consejero delegado, Francisco Botas. El 16% del negocio del banco lo genera en Portugal y aún así, según han resaltado, mantiene su fortaleza en su territorio principal (Galicia). Durante el último año ha sumado 160.000 nuevos clientes, con un ritmo de 13.300 al mes.
El margen de intereses del banco por 1.600 millones ha supuesto una caída del 2,5% en relación al año anterior, aunque los ingresos por la prestación de servicios -«creciendo en todo, seguros o cobros y pagos», ha destacado Botas- la ha disparado por encima del 13%. Su margen básico de 1.972 millones se han mantenido (0,2%), mientras que su costes de explotación se incrementaron un 7% y situó su ratio de eficiencia en el 50,8%. «Con una mejora en el cuarto trimestre del año que la ha situado por debajo del 50%», ha afirmado su consejero delegado.
Abanca ha situado su rentabilidad sobre activos tangibles ROTE en el 15,1%, por debajo del 16,5% de un año antes, «de forma clara por encima de los costes de capital», mientras que su ratio de capital CET1 se ha situado en el 14,1%, con un exceso de más de 2.000 millones sobre el exigido. Su mora continúa la tendencia a la baja con una tasa del 2,1%.
La entidad, que ha reforzado recientemente su división de grandes fortunas, ha registrado un incremento del 7% en recursos fuera de balance. «Es un segmento estratégico», ha afirmado Escotet, que ha defendido como «prudente» la política de reparto de dividendos de la entidad financiera que continúa analizando oportunidades de posibles integraciones.