Los comités de empresa en el grupo Abengoa han denunciado una «purga» y una «represión sindical» por parte de la multinacional andaluza para reducir el peso de la representación laboral. En pleno proceso de reestructuración, la empresa ha despedido e incluido en cinco ERE y ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) a 35 de los 36 sindicalistas que representan los intereses de la plantilla de tres filiales y cuentan con garantías legales para ser los últimos trabajadores despedidos en caso de recortes. La legislación laboral protege a los representantes de los trabajadores frente la empresa. La multinacional ha defendido que “ningún miembro de los comités de empresa ha entrado en los ERE de manera forzosa, todos están voluntariamente por haberlo pedido”. Los sindicalistas desmienten esta versión.