Una pequeña localidad rodeada por montañas en el interior de la provincia de Alicante. Es la década de los setenta y un joven veinteañero llamado Vicente Berbegal se pasa aquí los días fabricando mobiliario doméstico en talleres alquilados. Su empresa, Creaciones Berbegal, es una de tantas que intentan abrirse camino en el entorno competitivo de Castalla, tierra de expertos artesanos, ebanistas, carpinteros y fabricantes de juguetes (la zona fue conocida en el siglo XX como el valle del juguete por su gran concentración de industrias de este sector).