
Los títulos de la entidad financiera han llegado a desplomarse un 18% minutos después de comenzar a cotizar.
Las bolsas europeas, siguiendo la estela de las asiáticas esta madrugada, están viviendo un lunes negro. En este momento el Ibex cae un 6% y se lleva por delante la directriz alcista desde los mínimos de octubre de 2023.
Es cierto que tenemos toda la sesión por delante y toda una semana. Y que días como el de hoy suelen ser las típicas sesiones de capitulación de los mercados. Aunque ahora mismo no tenemos todavía ninguna señal de agotamiento de las caídas. Pero con la volatilidad actual habrá que estar atentos al cierre de hoy, ya que todo es posible.
En el caso que nos ocupa, y si no fuera por el pánico vendedor actual, diríamos que estamos ante una prometedora oportunidad de compra. De hecho, llevábamos diciendo semanas atrás que cualquier caída que le acercara a la zona de los 4,90-5 euros, los máximos históricos de 2007 y de 2014 se deberían interpretar como una nueva oportunidad para subirse al tren.
Lo que pasa es que la corrección se está produciendo en tres días en lugar de en varios meses como suele ser lo normal. Y claro, este ruido nos atenaza y nos impide ver las cosas con más perspectiva. O dicho con otras palabras, si no fuera por el miedo que se mastica en este momento una caída hacia el nuevo soporte, antes fuerte resistencia, de los 4,90-5 euros, es algo inesperado que hasta hace una semana todo el mundo hubiera deseado pero que ahora no se atreve a aprovechar.
Vaya por delante que estamos hablando con vistas al medio y de largo plazo. Si sólo miramos el día a día puede pasar cualquier cosa y hagamos lo que hagamos nos sacará del mercado. No se trata de comprar en el mínimo, pues eso es imposible. Se trata de hacerlo en niveles de pesimismo extremo y si además estos coinciden con soportes clave, mejor que mejor.