Alemania rechaza un banco malo europeo para limpiar créditos tóxicos

La gran duración de la crisis tiene que ver con el extraordinario nivel alcanzado por el endeudamiento antes de la explosión del huracán financiero, en 2007, y con el retraso acumulado en el proceso de purga en Europa, a diferencia de lo ocurrido en EE UU. La Autoridad Bancaria Europea propuso en enero la creación de un banco malo de dimensiones continentales (con capacidad para gestionar un cuarto de billón de euros) para limpiar al crédito moroso, que arroja dudas sobre la salud de la banca y es uno de los frenos de la recuperación. Esa propuesta ha sido apoyada —con matices— por el BCE, el mecanismo de ayuda (Mede) y la Comisión Europea, y casi vitoreada por el sector privado y por los países en dificultades. Pero Berlín no quiere. Los socios del Norte, capitaneados por Alemania, temen tener que hacerse cargo de la deuda los bancos italianos y otros países periféricos si se mutualiza el problema por la puerta de atrás. “El ministro Wolfgang Schäuble es muy escéptico con esa idea”, según fuentes alemanas.

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