Amazon crece al mismo ritmo que suma enemigos. Las cadenas clásicas de distribución ven al gigante del comercio online como un calamar vampiro que quiere quitarles el negocio con sus largos tentáculos. Los pequeños comerciantes también ven con preocupación la rápida expansión de la empresa de Jeff Bezos. Es una competencia feroz. La compañía de comercio electrónico es la gran beneficiada del cambio de hábitos de consumo tras la irrupción de Internet y la más voraz. Controla el proceso de compra de principio a fin y no deja margen a la competencia.