América Latina y China: al rescate de la agenda comercial perdida

Después de más de un década de crecimiento explosivo, el comercio entre China y América Latina entra en una nueva fase en que las ganancias fáciles y épicas del pasado difícilmente se repetirán. No se trata de un cambio estructural radical. China, a pesar de un crecimiento más lento– fruto de los inevitables rendimientos decrecientes de décadas de acumulación acelerada de capital– va a seguir demandando grandes cantidades de materias primas de la región. Sus restricciones de tierras y agua solo tienden a agravarse. El problema es que, en ese escenario de bajo crecimiento, el reto de diversificar y agregar valor a nuestras exportaciones a China se vuelve aún más apremiante. ¿Qué pueden hacer los países latinoamericanos?

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