La producción de vehículos española bajó en 2018. Se redujo un 1,5% y quedó en 2,848 millones. Tras esa reducción está la debilidad de alguno de los principales mercados a los que se exportan esos coches: Reino Unido y Turquía. Esa debilidad continúa este año, por eso el vicepresidente de Anfac, Mario Armero, la patronal de fabricantes de vehículos cree que España volverá a quedarse este año en el umbral de los tres millones de automóviles ensamblados pero no lo superará.