Apple se contrae. Es algo que no sucedía desde 2001. El fabricante del iPhone despidió el ejercicio con un beneficio de 47.800 millones de dólares, un 10,5% menos que en 2015, cuando tocó cima. La cifra de negocio cayó un 7,5%, a 215.800 millones. El teléfono interactivo, su principal fuente de ingresos, mostró síntomas de agotamiento, al moderar las ventas por primera vez desde que se presentó en 2007. También hizo de lastre China.