El vendaval causado por la pandemia de coronavirus en España deja su huella también en la declaración de la renta. Este importante documento, que sirve para determinar la cuantía del IRPF que se tiene que ingresar a Hacienda (siempre que el resultado no salga a devolver), se tendrá que presentar el próximo año, entre abril y junio. No obstante, antes de que termine 2020, es aconsejable que el contribuyente averigüe de qué manera las medidas sanitarias y sociales puestas en marcha por el Gobierno para paliar los efectos de la crisis han podido afectar su fiscalidad. Estas son las recomendaciones elaboradas por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) y presentadas este jueves por vía telemática por el Consejo General de Economistas (CGE).