Así es Aresbank, el banco que hace de puente entre España y el mundo árabe

El Banco Árabe Español se fundó en 1975 con el objetivo de fomentar la colaboración entre el mundo árabe y España. En el accionariado, por el lado español, había inicialmente organismos públicos, como el Instituto Nacional de Industria (INI), el Icex y el Banco Exterior de España, y seis bancos privados. Por el lado árabe, figuraban Libyan Arab Foreign Bank y Kuwait Foreign Trading Contracting & Investment, con una participación del 30% cada uno.

En 2006, pasó a llamarse Aresbank y, desde 2008, pertenece únicamente al Libyan Foreign Bank (LBF), institución del Banco Central de Libia creada para fomentar el comercio exterior del país, que cuenta con 42 bancos filiales en 23 países. En Europa, además de en España, tiene bancos en París, Londres y Roma.

Cartas de crédito

Aresbank, supervisado por el Banco de España, es una entidad centrada en las cartas de crédito. Estas cartas son un compromiso de pago emitido por un banco a petición de un comprador. El vendedor recibirá su dinero si entrega los productos y documentos correctos en el plazo acordado. Son una forma de hacer operaciones con garantías tanto para el pagador como para el vendedor.

En su caso, Aresbank garantiza los pagos de los bancos de Oriente Medio y el Norte de África a los europeos. Para ello, no contrata seguros. El banco valora la operación y asume el riesgo. «Son operaciones a muy corto plazo, donde un equipo de expertos revisa los certificados que emiten las autoridades portuarias o la naviera y sabe si lo que se ha depositado en un barco es exactamente a lo que se había comprometido. En ese caso, yo pago, porque sé que me van a pagar a mí. Es muy bonito porque todo son cosas reales: medicinas, tuberías, mantequilla, coches,…», comenta Javier Sierra, director general de Aresbank, que destaca que el comercio exterior es muy seguro, con muy pocos impagados.

La entidad tiene tres grandes áreas de actuación: además del comercio exterior, realiza gestión de la tesorería, principalmente libia, pero también capta fondos de clientes españoles; y la banca tradicional, donde hace prefinanciación, posfinanciación y préstamos a empresas exportadoras. «Lógicamente, de forma transversal, hay toda una banca transaccional muy grande, porque muchos de los bancos africanos no tienen acceso al euro y necesitan un banco corresponsal que les haga todos sus pagos y cobros en euros», explica Sierra. «Eso es un volumen enorme de cobros y pagos a diario para nuestros bancos corresponsales. Ellos están cómodos porque eres español, pero también árabe». De hecho, Aresbank hace finanzas islámicas bajo el modelo Wakala.

El año pasado tuvieron lugar tres grandes hitos para el banco. El primero fue la migración completa de los sistemas informáticos. «Nos hemos mudado a Rural Servicios Informáticos (RSI), que nos está colocando donde queríamos y donde quería el regulador a efectos de estabilidad, ciberseguridad y resiliencia», comenta.

El segundo hito fue el inicio del proceso con Fitch para obtener rating, que ha acabado con la calificación ‘B+’ con perspectiva positiva. «Puede parecer bajo, pero nuestro negocio está en países que tienen peor rating o ni tienen. Tenemos la mejor calificación de los más de 40 bancos del grupo LBF», apunta el directivo.

Y, por último, el desarrollo de un plan estratégico a tres años (2026-2028), hoja de ruta para hacer crecer el negocio, en primer lugar, en España. Así, han contratado a una persona para abrir oficina en Valencia, que se sumará a las de Madrid, Barcelona y Bilbao. «Estamos trabajando para que nos conozca más gente y pierda el miedo a trabajar en estos mercados».

El segundo pilar del plan estratégico es ampliar su negocio de comercio exterior a otros países, empezando por Argelia, Turquía, Egipto, Jordania e Irak. Por último, el plan incluye también la automatización de procesos.

Entre las prioridades del director general, figura también la gestión de todos los riesgos (tecnológicos, reputacionales, de gobernanza…).

El banco, cuya dirección siempre ha sido bicéfala, con un director general español y un director adjunto libio, está explorando nuevos productos y avanzando en banca electrónica. Además, Sierra no descarta tener representación en alguno de los países estratégicos. «Aunque haya un banco del grupo, queremos tener nuestra oficina comercial allí».

La entidad

Sede: Castellana, 257, 28046, Madrid
Año de constitución: 1975
Plantilla: 90 profesionales
Margen bruto (2025): 16 millones de euros
Resultado antes de impuestos (2025): 21,5 millones de euros
Beneficio neto (2025): 16 millones de euros
Ratio de capital CET1: 39,1%
Oficinas: Sucursal en Barcelona, oficina de representación en Bilbao y próxima apertura en Valencia