Constructoras atenazadas por el desplome del ladrillo, enigmáticas consultoras y oscuras organizaciones benéficas componen el último selectivo de morosos de Hacienda. La lista negra está acaparada por los zombis del hormigón. Once de los 20 principales deudores son compañías que se encaramaron a la cima y se hundieron después al arreciar la crisis del cemento y las grúas. El top 20 de la lista publicada bajo el mandato de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, adeuda 2.214 millones.