La crisis económica generada por la pandemia mundial de Covid-19 ha asestado un importante golpe a las arcas de la Seguridad Social que ha visto aumentados sus gastos por el pago de ayudas extraordinarias, a la vez que ha registrado una importante caída de ingresos por la desaparición de un millón de cotizantes (de los que aún quedan por recuperarse el 40%) y las exoneraciones de cuotas a las empresas en ERTE y a los autónomos.