Economías como Vietnam o Malasia son de las que más pierden con el TPP fuera de juego porque eran las más beneficiadas por la reducción de tarifas de sus productos en los otros países del bloque. Otras, como Singapur, se ven afectadas porque gran parte de su actividad económica depende del vigor del comercio internacional, aunque en el caso de la ciudad-estado el impacto será amortiguado por los acuerdos de libre comercio bilaterales que ya tiene con casi todos los países del TPP.