A las 5.03 de la mañana de este domingo, hora local (6.03, hora peninsular española), el Boeing 787-9 matrícula VH-ZND de la aerolínea australiana Qantas ha aterrizado en el aeropuerto londinense de Heathrow, abriendo un nuevo capítulo en la historia de la aviación comercial: por primera vez, una compañía aérea empieza a operar un vuelo directo regular entre Australia y Reino Unido. Pilotado en un primer segmento por la capitana Lisa Norman, el aparato ha tardado 17 horas y tres minutos en recorrer las algo más de 7.800 millas náuticas (14.500 kilómetros) entre el aeropuerto de Perth, en Australia Occidental, y Londres. Según Qantas, el vuelo, con capacidad para 236 viajeros, ha llevado «más de 200 pasajeros» a bordo.