Aterrizaje suave para CaixaBank

CaixaBank cerró 2025 con resultados sólidos que confirman la fortaleza operativa del grupo, aunque también empiezan a reflejar que las palancas de crecimiento de beneficios están de momento agotadas tras la extraordinaria expansión de los últimos años.

El beneficio atribuido alcanzó 5.891 millones de euros (+1,8%), apoyado en una intensa actividad comercial tanto de activo como de pasivo que ha compensado parcialmente la caída de los tipos de interés. La competitiva Rote del 17,5% frente al 18,1% de 2024 es señal de que el pico de rentabilidad del ciclo probablemente ha quedado atrás, de momento. El impuesto de sociedades ascendió a 2.775 millones de euros, arrojando una tasa impositiva del 32% (que por favor tomen nota esos políticos obcecados que dicen que la banca apenas paga impuestos).

Desde el punto de vista del riesgo la evolución del grupo es positiva tras la espectacular gráfica de descenso de la morosidad de la última década. Ahora se sitúa en el 2,1%, frente al 2,6% de 2024, tras reducirse el saldo de dudosos en 1.611 millones de euros. La cobertura mejora hasta el 77% y el coste del riesgo baja al 0,22%, nivel históricamente bajo que refleja una elevada calidad del activo y una gestión prudente del balance. En solvencia, CaixaBank mantiene una posición cómoda, con una ratio CET1 del 12,6%, frente al 12,2% de 2024, incluso tras absorber recompras de acciones y mayores distribuciones al accionista, por un total de 3.499 millones en 2025, equivalente al 4,8% de la actual capitalización bursátil de 73.400 millones.

CaixaBank gana un récord de 5.891 millones y aumenta el dividendo

A nivel fundamental, CaixaBank sigue destacando por su excepcional posicionamiento estructural en el sistema bancario español, liderando en numerosos segmentos clave, con cuotas de mercado muy elevadas en nóminas, depósitos, crédito a particulares y empresas, fondos de inversión y seguros. Atiende a más de 20,7 millones de clientes y mantiene la red física más extensa del país, combinada con una plataforma digital muy robusta. El crecimiento de 390.000 clientes netos en España durante el ejercicio refuerza su liderazgo comercial, mientras que el neobanco imagin, con cerca de cuatro millones de clientes, se está consolidando como un vehículo estratégico de captación y vinculación de clientes jóvenes.

Con todo, las palancas de crecimiento del beneficio son ahora más limitadas. El margen de intereses cayó un 3,9% en 2025 y, aunque mostró cierta estabilización en la segunda mitad del año, el entorno de tipos más bajos ha eliminado el viento de cola que impulsó los resultados en 2023 y 2024. El crecimiento futuro dependerá en mayor medida del aumento de volúmenes (y consecuentemente de riesgo), del volumen de comisiones y seguros, y de la contención de costes, en un contexto competitivo siempre exigente y con gran presión regulatoria y fiscal.

En este escenario, la clave para CaixaBank será mantener su mejorada eficiencia, que se sitúa en un notable 39,4%, y seguir profundizando en la vinculación del cliente y la diversificación de ingresos. La fortaleza del balance, la calidad del activo y el liderazgo comercial –con la tradicional proximidad a las personas, que es una señal de identidad de CaixaBank– permiten afrontar esta fase desde una posición cómoda. Sin embargo, el perfil de resultados apunta a una etapa de escaso crecimiento. A nivel bursátil, el grupo cotiza a un múltiplo sobre valor tangible contable de 2,2 veces, claramente exigente.