Hasta última hora de ayer había casi medio millón de trabajadores (unos 255.00 asalariados y alrededor 226.000 autónomos con prestación) pendientes de su futuro inmediato ante la posibilidad de que sus empresas, o ellos mismos en el caso de los trabajadores por cuenta propia, no pudieran acogerse a las nuevas condiciones que estaban negociando el Gobierno y los agentes sociales y cuyo acuerdo se materializó al filo de las 20.00 horas para los ERTE.