
Volatilidad y margen de intereses, los puntos débiles. El sector vigila el ‘caso de los coches’ por su impacto en la segunda mitad de año.
«Esperamos que el primer semestre de 2025 sea aceptable para la mayoría de la banca británica», apuntan los analistas de Bank of America (BofA) en un reciente informe en el que observan como puntos más débiles la volatilidad y el margen de intereses, mientras que creen que el resto de segmentos del negocio (lo que no son márgenes) «tiene más potencial para sorprender positivamente».
Uno de los elementos que sigue atenazando a la banca es la presión sobre los intereses en Reino Unido, con una gran competencia en la captación de depósitos y una reducción en el volumen de las hipotecas, según BofA, que se explica por los cambios desde el pasado abril en el impuesto sobre el timbre (stamp duty), que se paga en la compraventa de viviendas y que retrasó ciertas operaciones. No obstante, estos puntos «pueden ser más que compensados» por las coberturas. El informe también cita como aspectos más positivos los posibles retornos de capital de Barclays y NatWest, «porque ambos estuvieron involucrados en operaciones de compraventa que no fructificaron».
En entidades más dependientes de mercados exteriores, como HSBC, Barclays y Standard Chartered, cree que se beneficiarán de la «fortaleza» de su actividad de gestión de patrimonios en Asia, aunque cuentan con vientos de cara como la bajada de los intereses en Hong Kong (en referencia al Hibor, la tasa de tasa intercambiaría de ese mercado), «que ha caído abruptamente desde mayo».
Aranceles y fiscalidad
Los analistas de banca de BofA están también muy pendientes de la política y de EEUU, que seguirán siendo «clave». El riesgo sobre los aranceles de Donald Trump, el presidente norteamericano, «parecen mucho más bajos» porque Washington ha retrasado la entrada en vigor de los gravámenes anunciados y «parece usarlos como una herramienta para negociar con sus socios comerciales». «No obstante, la incertidumbre sigue elevada», apunta el informe firmado por Perlie Mong, Tarik El Mejjad, Antonio Reale y Emma Xu.
Respecto a la situación interna de Reino Unido, es cierto que el acuerdo con EEUU deja al país menos expuesto al alza de los aranceles, pero el empeoramiento de la situación fiscal plantea dudas sobre la posibilidad de que la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, imponga tasas a la banca y la economía reduzca su anémica tasa de crecimiento. Tras un alza del PIB del 0,7% en el primer trimestre, la economía británica cayó un 0,3% en abril y un 0,1% en mayo.
El ‘caso de los coches’
El panorama de la banca británica se completa con la esperada sentencia del caso de los coches o sobre la financiación en la compra de vehículos. La Corte Suprema está previsto que dé a conocer su veredicto este julio. Se trata de tres casos relativos a dos bancos, que el sector espera que defina lo que pueda suceder al resto, con unos efectos que el Gobierno trata de evitar que se conviertan en un vendaval.
«Claramente Lloyds es el más afectado en este ámbito, aunque también lo está Barclays. A no ser que la Corte Suprema sentencie totalmente a favor o totalmente en contra de la Corte de Apelaciones [el órgano que dictó el veredicto recurrido], es probable que [solo] se aclare el coste de las reparaciones después de que la FCA [la Autoridad de Conducta Financiera] anuncie su decisión sobre un sistema de reparaciones para todo el sector, lo que se espera para seis semanas después del veredicto», o sea, dentro del segundo semestre.