
Bankinter da un paso más en su estrategia internacional y entra en Países Bajos con la compra de Tulp Hypotheken, una plataforma especializada en intermediación y financiación hipotecaria. Con este movimiento, el banco desembarca en un quinto país -se une a España, Irlanda, Portugal y Luxemburgo- y potencia el negocio hipotecario, una de sus actividades principales.
La inversión refleja la estrategia de desarrollo internacional del banco, con una política de asignación de capital orientada a «impulsar el crecimiento mediante inversiones selectivas», según recuerdan desde Bankinter. Con esta operación, sujeta a la obtención de las correspondientes autorizaciones regulatorias, el grupo amplía su presencia internacional y refuerza su trayectoria de crecimiento fuera de España.
Esta adquisición supone un salto de calidad para Bankinter, al contar Países Bajos con un mercado hipotecario especialmente atractivo. Los volúmenes anuales de originación rondan los 175.000 millones de euros anuales. Es un negocio con dinámicas parecidas al irlandés: una parte relevante de las hipotecas se concede a través de brókeres especializados. Tulp tiene alrededor de 1.500 asesores.
Fundada en 2015, Tulp Group cubre todos los engranajes de la cadena del negocio hipotecario: originación, distribución, administración y gestión de carteras hipotecarias. En la práctica, conecta a financiadores e inversores con los clientes finales a través de una red de distribución y una plataforma operativa propia. Gestiona, por tanto, todo el proceso hipotecario de principio a fin.
En los últimos años, la compañía ha registrado un aumento progresivo de los volúmenes anuales de originación, que actualmente se sitúan en alrededor de los 1.000 millones de euros. Asimismo, gestiona una cartera acumulada de varios miles de millones de euros en hipotecas para terceros.
Tulp Group continuará operando con total normalidad, manteniendo su modelo de negocio y la relación habitual con clientes y proveedores. El equipo directivo seguirá liderando la gestión diaria, con plena autonomía operativa, según informan desde Bankinter.
La adquisición se enmarca dentro de un desarrollo progresivo de Bankinter en nuevos mercados y está en línea con otras operaciones recientes de la entidad. El banco pretende seguir creciendo en España, pero a la vez reforzar la diversificación geográfica de sus resultados. Con datos del cierre del primer trimestre, Portugal e Irlanda aportaron alrededor de un 16,5% del beneficio total antes de impuestos. La aspiración es que el peso de estos mercados crezca progresivamente en los próximos años, hasta llegar a un entorno del 20%.
Bankinter no ha informado del precio de la transacción. Cerró el primer trimestre del ejercicio con una solvencia cercana al 13%. Aunque no tipifica ningún objetivo de capital de máxima calidad, la dirección financiera de la entidad apunta en sus reuniones con analistas que el nivel en que Bankinter se siente cómodo es entre el 12,40%-12,60%. Es decir, tendría una holgura de 36 puntos básicos frente a la parte alta de esa meta, lo que equivale a un exceso de casi 164 millones de euros. Fuentes del mercado apuntan a que la compra de Tulp tiene un impacto de 15 puntos básicos en el capital.
Estrategia en hipotecas
En la nueva producción hipotecaria, Bankinter se está centrando en sus mercados exteriores -Portugal e Irlanda- frente a un freno en España, donde ve un comportamiento «irracional» por parte de algunas entidades que llevan meses comercializando hipotecas demasiado baratas. A juicio de Bankinter, competir en esos niveles no es rentable.
De hecho, entre enero y marzo Bankinter redujo de forma deseada un 40% la concesión de nuevas hipotecas en el mercado doméstico, mientras que en Portugal la incrementó un 8% y en Irlanda un 37%.
El grupo aterrizó en Irlanda en 2019, un año antes del estallido de la pandemia de covid-19, mediante la compra de la financiera de consumo AvantCard a Apollo.
En 2020, empezó a comercializar hipotecas y hace dos años absorbió la financiera de consumo irlandesa para ganar eficiencias y empezó a operar como sucursal en el país con la marca Bankinter, con el objetivo de desarrollar cada vez más servicios de banca universal. Entre enero y marzo, registró un beneficio antes de impuestos de 12 millones de euros.
En Portugal, Bankinter entró en abril de 2016 tras completar la adquisición del negocio minorista local de Barclays en el país. El resultado antes de impuestos alcanzó los 56 millones de euros en el primer trimestre.