
La presentación de los resultados de los seis primeros meses del año por parte de BBVA ha sido aprovechada por la entidad para, igual que hizo Sabadell hace unos días, hacer públicas sus previsiones para las próximos cuatro años, especialmente las referidas a la generación de capital y la parte que esperan acabe llegando a los accionistas. El objetivo de esta presentación es doble: por un lado mostrar que el grupo seguiría obteniendo una rentabilidad elevada (un Rote del 22% anual), contraponiéndola a la que promete Sabadell (16% de Rote a finales de 2027), y al tiempo dejar claro que no necesita absorber al banco de origen catalán para mantenerse como uno de los más rentables de Europa.
El desenlace de la oferta de compra de Sabadell por parte de BBVA llega a su recta final (aunque es probable que se prolongue al menos durante el mes de octubre próximo) y las dos partes están poniendo toda la carne en el asador. Sabadell lo hizo la semana pasada prometiendo una retribución a los accionistas entre este año y 2027 de 6.300 millones de euros (equivalentes al 40% de su actual capitalización bursátil) y BBVA ha respondido señalando que, su plan a cuatro años contempla que lo que llegue a los accionistas de una forma u otra serán 36.000 millones de euros (algo más del 43% de lo que ahora vale en Bolsa).
Sabadell centrará su actividad en España y BBVA mantiene que México será, junto con España, el eje básico de sus ingresos a los que espera añadir Turquía, una vez que parece que este país está normalizando su política económica.
Las cifras de BBVA son la siguientes: el banco generará 49.000 millones de euros de capital de máxima calidad en el periodo de los que 13.000 millones los destinará a crecimiento del grupo y los 36.000 millones restantes serán los que destinen a remunerar a los accionistas en forma de dividendos o de programas de recompra de acciones. Todas estas cifras están calculadas sobre la actividad prevista de BBVA sin contar los posibles beneficios derivados de que finalmente triunfe la OPA sobre Sabadell.
El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, se mostró muy cauto a la hora de contestar cuando se le preguntaba sobre la posibilidad de desistir de la OPA o de modificar las condiciones de la misma. Reconoció que la entidad que dirige puede desistir si considera que el resultado de las juntas extraordinarias de Sabadell hicieran que la p oferta no tuviera sentido, pero al tiempo anunció la intención del banco de explicar lo que se ponga en el folleto de la oferta en el momento en que este se registre en la CNMV. Igualmente reiteró que la «oferta es la oferta·», como dejando claro que no la variarán, pero también el banco tendría la posibilidad de hacerlo hasta cinco días antes de que terminara el periodo de aceptación por parte de los accionistas de Sabadell.
Lo que si dejó claro es que en BBVA siguen pensando que es necesaria la operación (el banco invirtió más de 1.000 millones en tecnología el año pasado y «es mejor hacerlo para dos bancos que para uno») y que sería beneficiosa para todos. En su opinión, los accionistas de Sabadell tienen que decidir si se convierten en accionistas «del banco más rentable de Europa entre sus comparables» que lo viene siendo de manera recurrente ya que «hemos sido los primeros o los segundos en los últimos seis o siete años», dijo Onur. «Si la OPA no se lleva a cabo, no pasa nada» fue el mensaje más repetido de su intervención en la presentación de resultados.