
La crisis geopolítica y el conflicto bélico en Oriente Medio no varían las buenas expectativas de BBVA para este ejercicio. Aunque Torres advierte que si se prolonga el cierre de Ormuz la economía mundial sufrirá.
«Afrontamos el futuro con plena confianza pese al actual contexto de incertidumbre mundial». El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha confirmado hoy ante los accionistas, convocados a la junta general en Bilbao, las buenas expectativas del banco: En 2026 crecerá por encima de sus competidores y aumentará su rentabilidad hasta el 20%.
Admitiendo que «el entorno es incierto» por la fragmentación política y los conflictos, el banquero se ha mostrado convencido de que la diversificación geográfica del banco y su apuesta por la inteligencia artificial y la tecnología empujarán su crecimiento y su rentabilidad.
Las previsiones de BBVA son optimistas para las economías de sus principales mercados, en especial en Turquía y América del Sur. Pese a ello, Torres ha avisado que la escalada del conflicto en Irán podr´ria impactar negativamente en estas expectativas si se prolonga el cierre del estrecho de Ormuz.
BBVA celebra su junta general en un día marcado por el puente festivo en Bilbao y por las peticiones de la Fiscalía Anticorrupción contra su expresidente Francisco González y contra el banco dentro del proceso por Caso Cenyt por encargos ilegales al excomisario José Villarejo. Para BBVA, el fiscal pide una multa de 180 millones por presunto delito de revelación de secretos y cohecho.
Ni Torres ni su consejero delgado, Onur Genç, han hecho ninguna alusión durante sus discursos a este proceso. Tampoco lo han hecho a la fallida opa sobre Banco Sabadell.
En el actual turno de preguntas, el representante de CGT Sergio González les ha preguntado por ambos asuntos.
Presidente y consejero delegado sí han resaltado en sus intervenciones la buena marcha de BBVA, tras un «excelente 2025», con un beneficio récord de más de 10.500 millones de euros. «Hemos sido de nuevo líderes en Europa en crecimiento y rentabilidad», ha dicho el presidente.
Con este resultado, el banco repartirá un dividendo récord: 92 céntimos brutos por acción, un 31% más. De ellos, 32 se pagaron el pasado noviembre, y los 60 restantes se distribuirán el próximo 10 de abril.
Junto a los 5.200 millones para dividendo, BBVA recomprará acciones por un total de 4.000 millones. Ya ha ejecutado un tramo de 1.500 millones, y hoy ha anunciado que el próximo lunes arrancará el segundo tramo por 1.000 millones.
De cara a 2026, Torres ha confirmado las previsiones avanzadas a principios de febrero, antes de la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán. Según ha dicho, pese a este entorno incierto marcado por tensiones comerciales y conflictos bélicos, BBVA va a aprovechar las oportunidades que ofrecen la inteligencia artificial y la transición energética, «que serán los grandes motores de la economía en los próximos años».
«En BBVA afrontamos el actual contexto con confianza gracias a nuestra diversificación geográfica, a la combinación única de crecimiento y rentabilidad y a una estrategia con un claro foco en la innovación». «Fuimos pioneros en transformación digital con enorme éxito y de nuevo vamos a liderar la era de la inteligencia artificial», ha remachado.
En su cita en Bilbao, los accionistas de BBVA aprobarán hoy el nombramiento de Jordi Montalbo como consejero independiente en sustitución de Lourdes Máiz, que deja el cargo tras 12 años. Montalbo ha desarrollado buena parte de su vida profesional en Deloitte, y está especializado en auditoría de los sectores financiero y asegurador.
También reelegirán a los consejeros independientes Sonia Dulá, Raúl Galamba y Ana Revenga; y al externo Carlos Salazar.