
El banco eleva un 21% la concesión de hipotecas en España, pero con foco en los clientes actuales dada la presión en precios que sigue existiendo.
BBVA ha puesto en marcha en el primer trimestre del año un plan de salidas voluntarias que ha afectado a 750 empleados en el conjunto del grupo.
Del total, en España se han contabilizado 230 bajas, incluyendo el Centro Corporativo. BBVA tiene en plantilla en España 29.456 trabajadores.
El ajuste, realizado para lograr mejoras de eficiencia, ha supuesto costes de reestructuración de 125 millones de euros. Un total de 40 millones correspondieron a España y otros 60 millones al Centro Corporativo.
El plan de bajas no es consecuencia de impactos derivados del despliegue de la Inteligencia Artificial, dado que es «demasiado pronto» para medir los efectos que está tecnología tendrá en el empleo, según ha señalado el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, durante la presentación de los resultados del primer trimestre.
En relación al entorno competitivo en el mercado hipotecario, Genç ha detallado que la nueva producción de crédito para vivienda aumentó un 21% en el primer trimestre en España.
Pese a ello, el banquero ha señalado que BBVA pierde cuota de mercado en este segmento desde hace ocho trimestres, dada la cautela que mantiene con los actuales niveles de precio.
«El tipo de interés del bono español a diez años está en el 3,6% y se están concediendo hipotecas por debajo del 3%. Desde un punto de vista económico, la operación no tiene sentido», ha explicado.
Genç ha matizado, con todo, que debido a la importancia que tiene la hipoteca para los clientes, el banco sigue abierto a este negocio, pero con un foco centrado, sobre todo, en los clientes actuales. «Estamos siendo muy disciplinados, sobre todo en la captación de nuevos clientes a través de la hipoteca. Cada cliente es distinto», ha remarcado.
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