
El banco evaluará la oferta una vez que conozca las condiciones de las autoridades. Las medidas podrían «afectar materialmente al negocio», incluyendo los ahorros de costes previstos.
Los responsables de BBVA reconocen que a día de hoy la entidad no puede predecir «el coste, el alcance o el impacto» de las exigencias que podrían imponer tanto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como el Consejo de Ministros como condiciones para poder quedarse con Sabadell, tal como recoge el documento remitido al regulador de los mercados estadounidense (SEC) en el que actualiza sus posiciones con respecto a la opa.
El banco admite que las condiciones impuestas para lograr la autorización de la operación podrían ser «materiales» e impactar negativamente en el negocio, tanto de BBVA como de Sabadell.
También podría «retrasar o impedir la consumación de la fusión prevista, imponer costes adicionales o limitar los ingresos del grupo combinado tras consumarse la integración», añade.
Potencialmente, cumplir con todas las condiciones planteadas por las autoridades podría ser un obstáculo para que BBVA lograra la totalidad o parte de las sinergias esperadas en la operación, «incluyendo los ahorros de costes», según indica el banco. Según BBVA, este escenario afectaría negativamente al precio de las acciones de ambos bancos.
El banco previene a los inversores de los factores de riesgo de la operación, en los que destaca los posibles escenarios negativos que podrían llegar a tener impacto sobre la entidad, aunque éstos sean remotos o inmateriales.
Protección
BBVA matiza que estos factores no reflejan la posición del grupo sobre estos temas, «sino que tienen por objeto proteger al banco frente a posibles demandas legales».
Más allá de la prevención contra litigios, la advertencia reflejada por BBVA abunda en la idea que sostienen los máximos responsables del banco en los últimos meses de una hipotética retirada de la opa si las condiciones impuestas por las autoridades son excesivamente duras.
«Tenemos la opción de dar marcha atrás», explicó ya el pasado noviembre el consejero delegado, Onur Genç. Y el documento remitido a la SEC explica que la entidad valorará esta posibilidad en cualquier momento.
El banco detalla que si se imponen condiciones para la opa, «incluso si son requerimientos o compromisos propuestos por BBVA para atender cualquier preocupación sobre la competencia identificada por la CNMC», sus responsables podrán, a su discreción, retirar la oferta.
La entidad se compromete a evaluar lo antes posible las consecuencias de las condiciones impuestas de cara a determinar si efectivamente opta por retirar la opa.
Calendario
Tras las alegaciones presentadas por las partes, el proceso que sigue la CNMC está ahora entrando en la fase de test de mercado. Competencia preguntará al sector bancario sobre los potenciales efectos de las medidas propuestas por BBVA.
Fuentes financieras prevén que esta fase pueda extenderse hasta mediados de marzo o principios de abril. La decisión final del regulador podría extenderse hasta el final de la primavera, dejando la resolución de la opa incluso hasta más allá del verano, según estas fuentes.