
Pese a las reclamaciones por parte de Sabadell de actualizar los cálculos de las sinergias, la entidad presidida por Carlos Torres ha optado por guardarse por el momento las nuevas cifras mientras trabaja con los reguladores para preparar el folleto.
BBVA está midiendo al milímetro el mensaje con el que espera convencer al mercado tras anunciar su decisión de seguir adelante con la opa para hacerse con Sabadell.
En un hecho relevante ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y en un comunicado público, la entidad se ha limitado a confirmar que, tras analizar la resolución del Consejo de Ministros que impone una moratoria de entre tres y cinco años a una fusión completa con Sabadell, los responsables de BBVA han decidido mantener la oferta intacta bajo el argumento de que todavía se trata de un proyecto que crea «un enorme valor» que permitirá aumentar el crédito en 5.000 millones de euros anuales.
Pese a las reclamaciones por parte de Sabadell de actualizar y dar a conocer cuanto antes los cálculos de las sinergias, la entidad presidida por Carlos Torres ha optado por guardarse por el momento las nuevas cifras. Fuentes financieras próximas a la entidad señalan que estos días de trabajo de la mano de sus asesores en la operación no solo han permitido afinar los números por el lado de los ahorros de costes, sino también las potenciales sinergias de ingresos, que hasta ahora no se han dado a conocer al mercado.
Estas mismas fuentes indican que el banco quiere ser cuidadoso con la comunicación a inversores y accionistas en general. BBVA prevé dar a conocer los nuevos cálculos en detalle cuando publique el folleto de la opa, cuya aprobación se espera para las próximas semanas.
Trabajo con reguladores
Con la decisión de mantener la opa tal cual la presentó en mayo de 2024, el banco da una patada hacia delante y evita que la operación se quede en un terreno indefinido. BBVA trabaja con los reguladores de los mercados en España y Estados Unidos (CNMV y SEC, respectivamente) en perfilar todos los detalles del folleto, que se ha convertido en la principal prioridad del grupo en estos momentos.
La entidad presidida por Carlos Torres tendrá que ser más específica en ese documento de lo que ha sido hasta el momento, no solo en el cálculo general de las sinergias, sino en aspectos como la red de oficinas y la plantilla, entre otros aspectos.
En paralelo, BBVA mira de reojo el impacto de la venta de TSB por parte de Sabadell, que se cerró ayer con un acuerdo para traspasarlo a Santander UK por 3.100 millones de euros. A raíz de la operación, Sabadell ha anunciado un dividendo de 3.800 millones. Antes de conocerse estas cifras, Torres y su equipo consideraban que la operación será neutra para la entidad.